Es la duda que se repite cada septiembre en el aula de plástica y en el taller de manualidades: ¿témpera o pintura acrílica? Las dos son pinturas al agua, las dos se venden en botes de colores vivos y a primera vista parecen intercambiables. No lo son: se comportan de forma muy distinta sobre el papel y, sobre todo, sobre la ropa.
Equivocarse tiene coste. Un acrílico en una clase de infantil son batas y jerséis manchados sin remedio; una témpera en un trabajo de secundaria sobre madera es una pieza que se estropea con la primera humedad. Esta guía resume las diferencias reales entre ambas pinturas, los formatos pensados para el aula y una orientación de compra para equipar un centro de cara al curso 2026/27.
Diferencia entre témpera y pintura acrílica: tabla comparativa
La diferencia de fondo está en el aglutinante, el componente que fija el pigmento al soporte. En la témpera es un aglutinante vegetal soluble en agua; en la acrílica, una emulsión de polímero acrílico que al secar forma una película plástica resistente al agua. De ahí derivan todas las demás diferencias.
| Característica | Témpera escolar | Pintura acrílica |
|---|---|---|
| Base y composición | Pigmentos en agua con aglutinante vegetal soluble (tipo goma arábiga) | Pigmentos en emulsión de polímero acrílico |
| Lavabilidad | Se disuelve con agua incluso seca: sale de manos y ropa con agua y jabón | Resistente al agua una vez seca; la mancha seca no sale |
| Tiempo de secado | 5-10 minutos | 20-30 minutos al tacto en capa fina; más en capas gruesas |
| Acabado | Mate y muy cubriente | Satinado, en película flexible y duradera |
| Soportes | Papel, cartulina y cartón; madera solo en trabajos temporales | Papel, cartón, madera, lienzo, cerámica, escayola, porexpán |
| Edad recomendada | A partir de 3 años | Desde 8-10 años con supervisión; uso habitual en secundaria |
| Precio relativo | Más económica por litro; formatos de aula de 500 y 1.000 ml | Más cara; botes pequeños y medianos |
La fila decisiva para un colegio es la lavabilidad. La témpera vuelve a disolverse con agua incluso después de seca; el acrílico, una vez seco, es irreversible. Ese único dato ordena casi todas las decisiones de compra.
Cuándo elegir témpera: infantil y primaria
La témpera es la pintura escolar por definición, y lo es por cuatro motivos prácticos:
- Lavable de verdad. Sale de manos, batas y ropa con agua y jabón, incluso seca. Las témperas escolares de Jovi y Liderpapel están formuladas como superlavables.
- Cubriente y mate. Su alta proporción de cargas minerales da un acabado mate que tapa bien con una sola capa, algo que en una sesión de 50 minutos se agradece.
- Segura desde los 3 años. Las témperas escolares son no tóxicas y se fabrican conforme a la normativa europea de seguridad de juguetes (EN 71).
- Económica. El coste por litro es claramente inferior al del acrílico, con formatos de 500 ml y 1.000 ml pensados para consumo de aula.
Para infantil y primaria —pintar en papel, cartulina, murales de cartón, trabajos que no necesitan durar años— la témpera es la opción correcta en la gran mayoría de los casos. En la categoría de témperas tienes los formatos líquidos, sólidos y de dedos que repasamos más abajo.
Cuándo elegir acrílico: secundaria, bachillerato y adultos
La pintura acrílica es la herramienta cuando el trabajo debe permanecer. Una vez seca es resistente al agua, no se levanta al repintar encima y forma una película flexible que aguanta la manipulación. Sus ventajas aparecen justo donde la témpera se queda corta:
- Soportes variados. La acrílica Liderpapel en bote de 250 ml, por ejemplo, se aplica sobre madera, cartón, cerámica, papel, escayola o porexpán. Es la pintura de los proyectos de tecnología, los decorados de teatro y las manualidades que se van a casa como regalo.
- Resultado permanente. Una caja de madera pintada, un mural sobre tabla o un lienzo de fin de curso necesitan acrílico: la témpera se reactivaría con la humedad.
- Capas y técnicas. Admite repintados sin arrastrar la capa inferior, lo que la hace adecuada para alumnos que ya trabajan técnica pictórica.
La contrapartida es la gestión de manchas: en cuanto el grupo trabaja con acrílico, la bata deja de ser opcional y los pinceles se lavan antes de que la pintura seque en ellos. Por eso conviene reservarla para secundaria en adelante, o para primaria solo en actividades muy controladas.
Formatos para el aula: cuál pedir según la actividad
Botella de 500 ml y 1.000 ml: trabajo por mesas
La témpera líquida en botella es el formato estándar de colegio. Jovi y Liderpapel la sirven en 500 ml y 1.000 ml, lista para usar y con tapón dosificador para repartir en paletas o vasitos sin desperdicio. Para un aula que pinta cada semana, la botella grande de los colores básicos —blanco, amarillo, rojo, azul y negro— es la compra racional; el resto puede salir de mezclas.
Botes pequeños de 35 ml: surtidos individuales
Los estuches de botes de 35 ml, como el surtido de 7 colores de témpera de secado rápido de Jovi, funcionan cuando cada alumno trabaja con su propio material o cuando la actividad es puntual y no justifica abrir botellas de litro.
Témpera sólida en barra: pintar sin agua ni pinceles
La témpera sólida en barra de 10 g —Liderpapel la ofrece en cajas de 6 y 12 colores— se aplica en directo, como una barra de pegamento, y seca en pocos minutos. Elimina vasos de agua, pinceles y tiempo de recogida: es el formato que más crece en infantil y primer ciclo de primaria porque reduce la logística de la sesión a la mitad.
Pintura de dedos: para los más pequeños
Para el primer ciclo de infantil, la pintura de dedos —Jovi la presenta en botes de 125 ml, a base de ingredientes naturales— se aplica directamente con la mano sobre cualquier papel y se lava con facilidad. Es material de estimulación sensorial más que pintura propiamente dicha, y el paso previo natural a la témpera líquida.
Limpieza y manchas: el criterio que decide
Merece un apartado propio porque es donde la diferencia técnica se convierte en problema real. La témpera escolar sale de la ropa con agua tibia y jabón, incluso seca: se aclara, se frota y se lava con normalidad. Las manos y las mesas se limpian igual de rápido.
El acrílico solo es soluble mientras está húmedo. Fresco, sale con agua fría abundante; seco, forma una película plástica que ya no se disuelve y la prenda queda marcada. Para el aula, esto se traduce en tres normas: bata obligatoria, pinceles al agua nada más terminar y cualquier mancha tratada en el momento, no al llegar a casa.
Equipar el aula de plástica para el curso 2026/27
Para el responsable de compras de un centro o una academia, la planificación parte del número de alumnos y de la frecuencia de uso:
- Primaria, grupo de 25 con sesión semanal: una botella de 1.000 ml por color básico y trimestre como referencia de partida, doblando el blanco, que siempre se agota primero.
- Infantil: prioriza pintura de dedos y témpera sólida en barra; la líquida, mejor en botella de 500 ml dosificada por el profesor.
- Secundaria: acrílico en botes de 250 ml en primarios más blanco y negro, y témpera de apoyo para bocetos y trabajos rápidos sobre papel.
Para centros que compran por volumen, la gama Liderpapel es la referencia en relación calidad/precio: misma lavabilidad y seguridad que las marcas clásicas en témpera, con un coste por litro que se nota al multiplicar por seis aulas. Jovi sigue siendo el valor seguro cuando el AMPA o las familias exigen marca conocida en la lista de material.
Si estás cerrando el pedido de septiembre, la lista de material escolar por curso 2026/2027 te ayuda a cuadrar la pintura con el resto del equipamiento, y en la sección de material escolar tienes el catálogo completo por categorías. Para pedidos de varias aulas o varios niveles, trabajamos condiciones de material de oficina y escolar al por mayor con precios escalados por volumen.






