Compra cajas archivadoras, archivadores definitivos y cajas de archivo para conservar documentación cerrada y liberar espacio del archivo de consulta diaria. Esta colección reúne cajas archivadoras de cartón o plástico, cajas de transferencia, cajones contenedores, legajos y bolsas para documentos.
Si buscas una caja archivadora de documentos, empieza por el selector «Cajas archivadoras». Después confirma formato A4 o folio, dimensiones interiores y exteriores, ancho de lomo, material, unidades del paquete y pedido mínimo. Cada ficha muestra precio sin IVA y disponibilidad para que compares ofertas equivalentes.
Selector rápido
Para documentación cerrada, empieza por Cajas archivadoras. Después confirma formato, medidas, material, unidades de venta y pedido mínimo.
Define primero qué documentación vas a conservar, su tamaño y la frecuencia con la que volverás a consultarla. Un expediente cerrado puede pasar a una caja de archivo definitivo; un lote que todavía debe trasladarse entre departamentos puede encajar mejor en una caja de transferencia. Si necesitas reunir varias cajas o archivadores en una sola unidad, busca un cajón contenedor. Para grupos pequeños de documentos existen carpetas de legajos y bolsas de archivo.
Después mide el espacio disponible. Contrasta siempre las dimensiones exteriores con el hueco de la estantería y las interiores con el documento o carpeta que vas a guardar. La fotografía orienta, pero no sustituye la medida, el formato ni la referencia del fabricante.
Una caja archivadora o caja de archivo definitivo está pensada para agrupar documentación que ya no se consulta a diario. En esta colección hay modelos de cartón, cartón reciclado, cartón forrado y plástico. Revisa sistema de montaje, tapa, zona de rotulación, ancho de lomo y cantidad de unidades incluida. Si el producto se vende en múltiplos, el precio y el pedido mínimo deben evaluarse para esa misma cantidad.
Cuando vayas a apilar cajas, sigue la carga y las indicaciones del fabricante. Coloca las unidades más pesadas en la parte baja, evita deformar las tapas y deja visible la etiqueta del lomo para localizar el contenido sin desmontar toda la estantería.
Las cajas de transferencia facilitan el paso de documentos desde un archivo activo a una zona de conservación. Pueden incorporar fuelle, doble lomo, tarjetero o cartón forrado. Compara la capacidad útil del modelo concreto y no presupongas que el contenido completo de un archivador cabe en cualquier caja con una imagen similar.
Un cajón contenedor reúne varias cajas de archivo o archivadores y ayuda a ordenar la estantería por departamento, periodo o proyecto. Confirma cuántas unidades admite, si el montaje es manual o automático, las medidas exteriores y el material. La capacidad publicada para un modelo no debe trasladarse a otro de distinto tamaño.
A4 mide 210 × 297 mm; el formato folio utilizado por muchos productos de archivo es algo más alto. El folio prolongado necesita todavía más altura. Mide el documento de mayor tamaño y considera si lo guardarás suelto, dentro de una subcarpeta o con fundas. Si mezclas formatos, elige una dimensión interior que admita el mayor sin doblarlo.
El ancho de lomo influye en la capacidad, pero no basta por sí solo para comparar dos productos: revisa también altura, fondo, cierre, material y orientación. Las dimensiones escritas en la ficha son la referencia para decidir.
El cartón y el cartón reciclado resultan ligeros y fáciles de rotular. El cartón forrado añade un acabado exterior diferente, mientras que el plástico puede ser útil cuando el producto tendrá más manipulación. La elección depende del entorno, del peso del contenido y de las especificaciones del modelo; no atribuyas resistencia a humedad, carga o apilamiento si la ficha del fabricante no la declara.
Utiliza una nomenclatura estable para departamento, contenido, intervalo de fechas y responsable. Mantén un inventario paralelo si necesitas localizar cajas sin abrirlas. Los plazos y el tratamiento documental dependen de la naturaleza de cada expediente y del procedimiento aplicable a tu organización; valídalos con el responsable correspondiente antes de destruir documentación.
Compara únicamente la misma referencia o EAN, el mismo material, formato, medidas y cantidad por embalaje. Calcula el precio neto para el pedido mínimo o tramo que realmente necesitas y añade portes solo cuando estén registrados. Una caja individual, un paquete de diez y un lote de cincuenta no son ofertas equivalentes aunque compartan descripción.
Guarda el SKU o EAN, el formato y la cantidad aprobada de cada departamento. Puedes repetir varias líneas desde pedido rápido. Para documentos de consulta frecuente, revisa también los archivadores de palanca; responden a una fase de uso distinta.
El archivador o caja de archivo definitivo conserva documentación ya cerrada. La caja de transferencia facilita mover lotes desde el archivo activo. Revisa formato, lomo, cierre, dimensiones y capacidad del modelo concreto.
Mide el documento o carpeta de mayor tamaño y compáralo con las dimensiones interiores. El folio es algo más alto que A4 y el folio prolongado necesita más altura; evita doblar documentos para hacerlos encajar.
Depende del peso, la manipulación y el entorno. Compara material, montaje, cierre, medidas y las prestaciones declaradas por el fabricante. No presupongas resistencia a carga o humedad si la ficha no la especifica.
Estima el volumen documental, consulta la capacidad útil de la referencia y mide la estantería. Añade margen para nuevas incorporaciones y comprueba las unidades por paquete y el pedido mínimo antes de cerrar la cantidad.
Compara la misma referencia o EAN, formato, dimensiones, material, unidades por embalaje, pedido mínimo y tramo. Usa precios netos equivalentes sin IVA y añade portes únicamente cuando estén registrados.