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¿Tinta o tóner? Diferencias y cuál conviene a tu oficina según lo que imprimes

Tinta y tóner son tecnologías distintas, con costes por página que pueden triplicarse entre sí. Comparamos coste, velocidad, calidad y mantenimiento para que elijas según el volumen mensual y el tipo de documento de tu oficina.

¿Tinta o tóner? Diferencias y cuál conviene a tu oficina según lo que imprimes

La diferencia entre un cartucho de tinta y un tóner no es un matiz técnico: son dos tecnologías de impresión distintas, y el coste por página de una puede duplicar o triplicar el de la otra. Además, la decisión real no se toma al comprar el consumible, sino antes, al elegir la impresora: una vez instalada, quedas atado a su tecnología y a sus cartuchos.

Si gestionas las compras de una pyme o de un centro de trabajo, aquí tienes los datos para decidir con criterio: qué es cada consumible, cuánto cuesta por página, y cuál conviene según el volumen y el tipo de documento que imprime tu equipo cada mes.

Qué es cada uno: tinta líquida frente a polvo de tóner

Cartucho de tinta: inyección (inkjet)

Contiene tinta líquida que el cabezal proyecta sobre el papel en gotas microscópicas. Al ser un proceso líquido, reproduce mejor los degradados y la fotografía, pero la página necesita unos segundos de secado y los inyectores se obstruyen si la impresora pasa semanas sin trabajar.

Un cartucho negro estándar rinde entre 200 y 400 páginas con cobertura del 5% (norma ISO/IEC 24711). En HP, por ejemplo, hay cartuchos estándar que declaran unas 200 páginas; los formatos XL superan las 600.

Tóner: láser

Es polvo seco —pigmento y polímero— que el tambor transfiere al papel y el fusor fija con calor a más de 170 °C. La página sale seca y fijada en el momento. Un tóner negro estándar rinde entre 1.500 y 3.000 páginas (norma ISO/IEC 19752): el Brother TN2420, por ejemplo, declara unas 3.000, y los tóneres de alta capacidad del mercado superan las 5.000.

Al no contener líquido, el tóner no se seca: bien almacenado aguanta de 24 a 36 meses sin perder calidad, lo que permite tener repuesto en el armario sin riesgo. La contrapartida es que la impresora láser tiene un segundo consumible, el tambor, que se sustituye cada varios ciclos de tóner.

Tabla comparativa: tinta frente a tóner

CriterioCartucho de tinta (inkjet)Tóner (láser)
Coste por página en negro5–10 céntimos2–5 céntimos
Coste por página en color15–25 céntimos8–15 céntimos
Velocidad5–20 ppm20–40 ppm o más
Calidad en textoBuenaExcelente, bordes nítidos incluso en cuerpos pequeños
Calidad en fotoSuperior en fotografía y degradadosCorrecta en gráficos, limitada en foto
Secado y subrayadoNecesita unos segundos; recién impresa puede correrse al subrayarSale fijada por calor; se subraya y sella al momento
MantenimientoCabezales: riesgo de obstrucción tras 2–3 semanas sin usoTambor: se sustituye cada miles de páginas (en Brother, unas 12.000)
Rendimiento por cartucho200–400 páginas (estándar)1.500–3.000 páginas (estándar)
Volumen mensual idealMenos de 200 páginasDesde 200–300; óptimo a partir de 500

Los rangos de coste por página proceden de comparativas del sector con consumibles originales y cobertura estándar del 5%. Con cartuchos XL y tóneres de alta capacidad ambos costes bajan, pero la proporción se mantiene: en texto, el láser imprime por la mitad o menos.

La decisión por volumen: cuántas páginas imprime tu oficina al mes

Menos de 200 páginas al mes. La inyección de tinta es defendible: el equipo cuesta menos y el mayor coste por página apenas pesa en la factura anual. Con una condición: que la impresora trabaje al menos una vez por semana. Por debajo de ese uso, la tinta se seca en los inyectores y acabarás desechando cartuchos a medias, que es la forma más cara de imprimir.

Entre 200 y 500 páginas al mes. Zona de transición en la que el láser ya gana en coste total. Si el grueso es texto en negro, la diferencia de 3 a 5 céntimos por página amortiza el sobreprecio del equipo láser durante el primer o segundo año, y a partir de ahí es ahorro neto.

Más de 500 páginas al mes. Láser sin discusión, sobre todo en texto: coste por página a la mitad o menos, velocidad de 20–40 ppm frente a 5–20, y consumibles que se cambian cada varios miles de páginas en lugar de cada pocas semanas. A este volumen, cada cambio de cartucho de tinta es también tiempo de trabajo perdido.

Casos B2B habituales

Facturas, albaranes y contratos: láser

Documentos de texto en negro, en volumen y muchas veces con prisa. Aquí el láser gana en los tres frentes: coste por página, velocidad y un resultado que se puede manipular, sellar y subrayar nada más salir de la bandeja, algo que agradecerá quien archive o firme en ventanilla. Trabaja con tóner láser original y un papel de 80 g adecuado a la tecnología: tienes los detalles en la guía del mejor papel para impresora láser.

Fotografía y marketing puntual: inyección de tinta

Fichas de producto con fotos, cartelería interna, material comercial en color con degradados: la inyección da mejor resultado, especialmente sobre papel fotográfico o estucado. Para estos trabajos, los cartuchos de tinta originales aseguran el color y el rendimiento que declara el fabricante. Es un caso de uso puntual: si el color es diario y en volumen, valora un láser color o externalizar la tirada.

Multifunción de oficina: depende del reparto de trabajo

Los equipos multifunción (imprimir, copiar, escanear) existen en ambas tecnologías, y HP y Brother tienen gamas completas de las dos. La regla no cambia: si el grueso del trabajo es documento de texto, multifunción láser; si el escaneo es lo principal y la impresión es esporádica pero exige color de calidad, una multifunción de tinta cubre el puesto. El escáner es idéntico en ambas; el coste por página impresa, no.

El error clásico: impresora barata, consumible caro

El precio del equipo es la parte pequeña de la ecuación. Las impresoras de inyección más baratas se venden con margen mínimo porque el negocio del fabricante está en los cartuchos: rendimientos de unas 200 páginas que obligan a reponer cada pocas semanas. En tres o cuatro cambios de cartucho habrás pagado el equivalente a otra impresora.

La forma de evitarlo es calcular antes de comprar: precio del consumible dividido entre su rendimiento ISO declarado. Ese número —el coste por página— es el que hay que comparar entre modelos, y conviene comprobar también que exista versión XL o de alta capacidad del consumible. Cómo interpretar rendimientos, referencias y capacidades lo tienes explicado en la guía de cómo elegir el tóner de tu impresora.

Resumen operativo

  • Texto en negro y volumen (facturas, albaranes, informes): láser. La mitad de coste por página y el doble de velocidad.
  • Color fotográfico o material de marketing puntual: inyección de tinta.
  • Menos de 200 páginas al mes con uso al menos semanal: la tinta es aceptable. A partir de 500, láser siempre.
  • Si la impresora pasa semanas parada, descarta la tinta: los cabezales se obstruyen y el ahorro desaparece.
  • Decide por coste por página y rendimiento ISO del consumible, no por el precio del equipo.

Preguntas frecuentes

¿Qué dura más, la tinta o el tóner?

El tóner, con diferencia. Es polvo seco, no se evapora y almacenado correctamente mantiene la calidad entre 24 y 36 meses; además, un cartucho estándar rinde entre 1.500 y 3.000 páginas. La tinta es líquida: un cartucho negro estándar imprime entre 200 y 400 páginas y puede empezar a secarse tras dos o tres semanas sin uso.

¿Por qué se seca la tinta de la impresora?

Porque el componente líquido de la tinta se evapora en contacto con el aire y deja un residuo que se endurece y obstruye los inyectores del cabezal. El riesgo crece a partir de dos o tres semanas sin imprimir, y más en ambientes calurosos o secos. La prevención es simple: imprimir al menos una página por semana para mantener la tinta en movimiento.

¿Qué sale más barato por página, la tinta o el tóner?

El tóner. En negro, una láser imprime por unos 2 a 5 céntimos por página frente a los 5 a 10 de la inyección de tinta, y en color la ventaja se mantiene. La diferencia solo deja de importar en volúmenes muy bajos, por debajo de unas 200 páginas al mes, donde el menor precio del equipo de tinta compensa el consumible más caro.

¿Sirve el mismo papel para láser e inkjet?

El papel multiusos de oficina de 80 gramos funciona bien en ambas tecnologías. Los papeles especiales no son intercambiables: el papel fotográfico para inyección lleva un recubrimiento que absorbe tinta líquida y puede fundirse con el calor del fusor de una láser, llegando a dañar la impresora. Cuando no sea papel normal, compra papel etiquetado para tu tecnología.

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