Un rotulador permanente cuesta poco y se compra sin pensar. El problema aparece a escala: cuando el almacén marca palés a diario y en oficina se pierden o se secan unidades cada semana, elegir mal el modelo se nota en el gasto anual y en marcas ilegibles. Tres marcas concentran la compra profesional en España: Edding, Sharpie y Q-Connect.
Las tres cumplen, pero no sirven para lo mismo. Esta comparativa repasa los modelos de referencia de cada una —Edding 300 y 3000, Sharpie de punta fina y los Q-Connect de caja—, sus datos reales de punta, trazo y secado, y qué comprar según el uso. El surtido completo está en nuestra categoría de rotuladores permanentes.
Qué hace "permanente" a un rotulador
La tinta permanente combina tres componentes: colorante, un disolvente de evaporación rápida —normalmente alcohol— y resinas. Al evaporarse el disolvente, la resina fija el colorante formando una película resistente al agua y al roce. Por eso un permanente agarra sobre cartón, plástico o metal donde un rotulador de tinta acuosa no marca.
Más allá de la palabra "permanente", al comparar modelos conviene mirar tres cosas:
- Resistencia a la luz. Las tintas de Edding son resistentes a la luz y Sharpie declara resistencia a la decoloración. Importa si la marca va a pasar meses en un almacén con luz natural o en exterior.
- Olor y composición. Edding no añade tolueno ni xileno a sus tintas y Q-Connect usa tinta al alcohol de olor bajo. Relevante si se marca durante horas en espacios cerrados.
- Superficie. Sobre cartón todo funciona; sobre plástico brillante, vidrio o metal lacado hay diferencias grandes entre modelos. Ese caso tiene guía propia: mejor marcador permanente para superficie lisa.
Comparativa rápida: Edding, Sharpie y Q-Connect
| Modelo | Punta y trazo | Superficies | Secado y olor | Recargable | Coste relativo |
|---|---|---|---|---|---|
| Edding 300 | Redonda, 1,5-3 mm | Cartón, plástico, madera, metal, vidrio | Rápido, olor bajo | Sí (tinta T 25) | Medio |
| Edding 3000 | Redonda, 1,5-3 mm | Casi todas, incluido tejido | Rápido, olor bajo, sin tolueno/xileno | Sí (T 25, T 100, T 1000) y punta de recambio | Medio |
| Edding 500 | Biselada, 2-7 mm | Casi todas | Rápido, olor bajo | Sí, con punta de recambio | Medio |
| Sharpie punta fina | Redonda fina, 1 mm | Papel, plástico, metal y la mayoría | Rápido, tinta al alcohol | No | Medio |
| Q-Connect punta redonda | Redonda 2-3 mm, trazo de unos 2 mm | La mayoría | Rápido, olor bajo | No | Bajo |
| Q-Connect biselado | Biselada, 1,2-5 mm | La mayoría | Rápido, olor bajo | No | Bajo |
Edding 300 y 3000: el estándar industrial europeo
Edding es la marca de referencia en entornos industriales y logísticos en Europa, y el 300 y el 3000 son la base de su catálogo. Ambos montan punta redonda de 1,5-3 mm y la misma familia de tinta: secado rápido, resistente al agua y a la luz, olor bajo y sin tolueno ni xileno añadidos. Marcan sobre cartón, plástico, madera, metal y vidrio.
El 3000 es la versión de taller: cuerpo de aluminio que aguanta caídas, cajones de herramientas y años de uso. El 300 es el formato clásico de oficina, con clip antirrodadura y capuchón reposicionable.
El argumento de compra fuerte es que ambos son recargables. Aceptan la tinta edding T 25 (el 3000 admite además T 100 y T 1000) y hay puntas de recambio para el 3000, así que un rotulador agotado no se tira: se rellena. Con consumo alto y poca pérdida de unidades, el coste por año baja de forma sensible frente a los desechables.
Para almacén conviene conocer un tercer modelo: el Edding 500, con la misma tinta y cuerpo de aluminio pero punta biselada de 2-7 mm, pensado para trazos anchos sobre cajas y palés.
Sharpie: el trazo fino versátil
El Sharpie de punta fina es el permanente americano por excelencia y su fuerte es la precisión: trazo de 1 mm, muy por debajo de los 1,5-3 mm de un Edding 300. Más que marcar, escribe: referencias en bolsas de componentes, códigos en cables y clavijas, fechas en envases, firmas sobre plástico.
La tinta es al alcohol, no tóxica, de secado rápido y resistente al agua y a la decoloración. No es recargable: cuando se agota, se sustituye. Para soportes delicados donde el disolvente importa tanto como la punta, como discos ópticos, hay guía específica: qué rotulador permanente usar para marcar CD.
Q-Connect: calidad/precio para consumo alto
Q-Connect es la opción orientada a precio: tinta al alcohol de olor bajo y secado rápido, en cajas de 10 unidades pensadas para reponer sin vigilar el coste unitario. Hay tres puntas: redonda estándar (punta de 2-3 mm que deja un trazo de unos 2 mm), redonda fina (trazo de 1 mm) y biselada (trazo de 1,2 a 5 mm).
No es recargable y el cuerpo es menos robusto que un Edding de aluminio, pero ese no es su papel. Es el rotulador que se reparte por decenas entre almacén, recepción y oficina asumiendo que parte se perderá. Si el volumen de consumo manda, gana por coste total. El resto de la gama está en nuestra página de Q-Connect.
Punta redonda o biselada: cuándo usar cada una
La punta redonda deja el mismo trazo en cualquier ángulo. Es la punta para escribir: texto legible, cifras, etiquetado general. Si el rotulador lo usan muchas manos distintas, la redonda perdona más.
La biselada tiene un canto ancho y una esquina fina: con la misma punta se hace un trazo grueso visible a metros y otro estrecho para detalle. Cubre más superficie por pasada, así que es la elección para rotular cajas, palés y carteles improvisados. A cambio, exige orientar la punta y escribir texto pequeño con ella es incómodo.
Regla práctica: texto e identificación, redonda; marcaje grande y a distancia, biselada.
Qué comprar según el uso
Marcaje de cajas en almacén
Punta biselada gruesa. El Edding 500 (2-7 mm) es la opción duradera: aluminio, recargable y trazo ancho legible sobre kraft. Si hay mucha rotación de personal y los rotuladores desaparecen, el Q-Connect biselado por cajas de 10 limita el coste de cada pérdida.
Etiquetado fino y trazabilidad
Sharpie de punta fina: su trazo de 1 mm permite escribir referencias completas en espacios pequeños sin emborronar. La alternativa económica es el Q-Connect de punta fina, también de 1 mm, cuando el volumen justifica comprar por caja.
Consumo masivo multiuso
Q-Connect de punta redonda en cajas de 10, en negro. Cubre el 80% de los usos de una empresa (marcar, rotular, firmar sobre plástico) a coste unitario bajo, y reponer no duele.
Recuperar un rotulador permanente seco
Es viable si la tinta es al alcohol —el caso de las tres marcas— y el rotulador está seco, no agotado. El método: verter alcohol isopropílico (90% o superior) en un tapón, sumergir la punta unos minutos hasta que la tinta empiece a fluir, tapar y dejar reposar en vertical unas 24 horas. Si la punta es extraíble, remojarla directamente en el alcohol acelera el proceso.
Funciona como rescate puntual con Sharpie y Q-Connect. Con Edding no hace falta improvisar: la recarga con tinta T 25 es la solución de fábrica. Y la prevención sigue siendo lo más rentable: la mayoría de permanentes se secan por capuchones mal cerrados, no por agotarse.
Comprar por caja: cómo dimensionar el pedido
Para una compra de empresa, tres pautas evitan el cajón lleno de rotuladores muertos:
- Estandariza dos o tres modelos, no diez: un biselado para almacén, un fino para etiquetado y un redondo económico para uso general. Menos referencias, mejor precio por volumen y recambios previsibles.
- Negro como color base y un solo color adicional (rojo) para incidencias o rechazos. Los surtidos de colores acaban a medias.
- Compra en cajas de 10 y asigna por zona, no por persona. El consumo real por puesto es la mejor guía para el siguiente pedido.
Con esos tres criterios, la decisión queda en elegir marca por uso: Edding donde importa la duración, Sharpie donde importa el trazo fino y Q-Connect donde importa el volumen.





