Una grapadora que se atasca casi nunca está rota: en la mayoría de los casos está cargada con una grapa que no le corresponde. Elegir el tamaño correcto es una decisión de compra menor sobre el papel, pero con consecuencias muy visibles: grapados que no cierran, atascos recurrentes, máquinas que acaban en un cajón y pedidos duplicados de material que nadie usa.
Esta guía explica cómo se lee la nomenclatura de las grapas (ese "24/6" impreso en la caja), reúne en una tabla las medidas habituales con su capacidad aproximada de hojas y resuelve las dudas típicas del responsable de compras: 24/6 o 26/6, galvanizada o cobreada, y qué formato de caja conviene pedir para el consumo real de una oficina.
Qué significa 24/6: cómo leer la medida de una grapa
La medida de una grapa se expresa con dos números separados por una barra. El primero indica el calibre del alambre: cuanto mayor es el número, más fino es el alambre. El segundo es la longitud de la pata en milímetros, que determina cuánto papel puede atravesar la grapa.
Una grapa 24/6, por tanto, tiene alambre del calibre 24 (unos 0,5 mm de grosor) y patas de 6 mm. Una 23/13 usa alambre más grueso (calibre 23, unos 0,6 mm) con patas de 13 mm, pensadas para tacos que una grapa de sobremesa no puede atravesar.
En oficina se manejan cuatro calibres:
- Nº 26 (alambre de unos 0,4 mm): el más fino, para grapado ligero.
- Nº 24 (unos 0,5 mm): el estándar de sobremesa.
- Nº 23 (unos 0,6 mm): el de las grapadoras de gruesos.
- Nº 22 (unos 0,65 mm): un clásico español, presente en muchas grapadoras Petrus.
Tabla de tamaños de grapas: medidas y capacidad
Capacidades orientativas con papel de 80 g/m². Cada fabricante indica el rango exacto de su grapadora; ante la duda, manda siempre el marcado de la máquina.
| Medida | Pata | Alambre aprox. | Capacidad aprox. | Grapadora típica |
|---|---|---|---|---|
| Nº 10 | 4 mm | 0,4 mm | 10-12 hojas | Mini y de bolsillo |
| 22/6 | 6 mm | 0,65 mm | Hasta 30 hojas | Sobremesa clásica |
| 24/6 | 6 mm | 0,5 mm | 20-30 hojas | Sobremesa estándar |
| 26/6 | 6 mm | 0,4 mm | Hasta 20-25 hojas | Sobremesa ligera y eléctrica |
| 24/8 | 8 mm | 0,5 mm | 40-50 hojas | Sobremesa de alta capacidad y tenaza |
| 23/8 | 8 mm | 0,6 mm | 40-50 hojas | De gruesos |
| 23/10 | 10 mm | 0,6 mm | 60-70 hojas | De gruesos |
| 23/13 | 13 mm | 0,6 mm | 90-100 hojas | De gruesos |
| 23/17 | 17 mm | 0,6 mm | 120-140 hojas | De gruesos, gran capacidad |
| 23/20 | 20 mm | 0,6 mm | 140-170 hojas | De gruesos, gran capacidad |
La regla que explica la tabla: una hoja de 80 g/m² mide aproximadamente 0,1 mm de grosor, y la pata necesita superar el taco en unos 3-4 mm para doblarse y cerrar por debajo. Por eso una 23/13 (pata de 13 mm) se queda en torno a las 100 hojas, unos 10 mm de papel. Si grapas manuales o encuadernaciones de este volumen forman parte del trabajo habitual, compensa dedicar una máquina específica: en la guía de la grapadora que grapa hasta 100 hojas comparamos las opciones de gruesos.
Qué grapas usa mi grapadora: tres sitios donde mirar
- La propia máquina. Casi todas las grapadoras llevan la medida grabada en la base, en el cargador o junto a la boca de carga. Es el dato que manda.
- La caja de grapas anterior. Si la máquina funcionaba bien hasta ahora, la medida de la caja vacía es la referencia.
- La ficha del modelo. Las fichas de grapadoras indican las medidas compatibles; muchos modelos de sobremesa admiten dos o tres (por ejemplo, 24/6 y 26/6).
Si además estás decidiendo qué máquina asignar a cada puesto (sobremesa, tenaza, gruesos, eléctrica), la guía de tipos de grapadoras recorre cada formato con sus medidas de grapa asociadas.
Grapas 24/6 vs 26/6: parecidas, pero no idénticas
Las dos tienen pata de 6 mm y son las medidas más vendidas en oficina, así que la confusión es constante. La diferencia está en el alambre: la 26/6 es más fina (0,4 mm) y trabaja con suavidad en grapado ligero y en grapadoras eléctricas; la 24/6 es más robusta (0,5 mm) y aguanta mejor los tacos de 25-30 hojas sin doblarse.
Muchas grapadoras de sobremesa de Petrus o Q-Connect admiten ambas medidas y lo indican en el marcado. Pero si la máquina especifica solo una, no conviene forzar la otra: una grapa de calibre distinto al previsto es la causa más frecuente de atascos y de grapas que salen torcidas o abiertas.
Galvanizadas o cobreadas: qué acabado elegir
Casi todas las grapas de oficina llevan un recubrimiento anticorrosión, y las dos opciones habituales cumplen funciones distintas:
- Galvanizadas. Recubiertas de zinc, con acabado plateado. Es el estándar de oficina: protegen el alambre de la oxidación y evitan que la grapa manche el papel con el tiempo o la humedad.
- Cobreadas. Recubiertas de cobre, con acabado dorado cálido. Ofrecen protección similar y son la elección tradicional para documentos de archivo y presentaciones, por estética y porque el óxido rojizo del acero desnudo queda descartado.
Petrus, Q-Connect y Liderpapel ofrecen las medidas comunes en ambos acabados, así que la decisión no obliga a cambiar de medida ni de máquina.
Grapas para grapadoras eléctricas: por qué exigen calidad constante
La mayoría de grapadoras eléctricas de oficina trabaja con 26/6 o 24/6 estándar; algunos modelos usan casetes o cargas específicas del fabricante, y en ese caso no hay alternativa: se compra la carga indicada.
Lo que cambia respecto al grapado manual es la tolerancia al defecto. Una grapadora manual perdona una grapa ligeramente torcida; una eléctrica dispara decenas de grapas por minuto desde un alimentador automático, y una sola tira mal encolada o un alambre irregular detienen la máquina y obligan a desmontarla. Por eso con eléctricas compensa mantener una marca y referencia fijas en vez de alternar cajas de origen dudoso. Si estás valorando automatizar el grapado de volumen, la guía de la mejor grapadora eléctrica para oficina analiza los modelos por capacidad y tipo de carga.
Errores frecuentes al comprar grapas
- Forzar una 26/6 donde toca 24/6 (o al revés). Mismo largo de pata, calibre distinto: el cargador no la guía bien y aparecen los atascos.
- Usar grapa corta para un taco grueso. Una 24/6 en 40 hojas no tiene pata suficiente para cerrar: el taco queda suelto y la grapa, abierta por detrás.
- Comprar por precio sin mirar la medida. Una caja de 5.000 grapas de la medida equivocada no es un ahorro, es material inmovilizado.
- Dar la grapadora por rota. Antes de reponer la máquina, comprueba que la grapa cargada coincide con el marcado. Se descartan grapadoras en perfecto estado por una caja mal pedida.
- Mezclar restos de cajas distintas en el cargador. Con medidas o calibres mezclados, el atasco es cuestión de tiempo.
Compra por cajas: cuántas grapas gasta una oficina
Las grapas se venden en cajas de 1.000 y 5.000 unidades, y el consumo real es mayor de lo que parece. Un puesto que grape 20 documentos al día consume unas 4.400 grapas al año; una oficina de diez personas supera con holgura las 40.000. A ese ritmo, la caja de 1.000 es un formato de prueba y la de 5.000, el formato de reposición lógico para las medidas de rotación alta (24/6, 26/6 y la que use la grapadora de gruesos del departamento).
La recomendación operativa: estandariza una o dos medidas para toda la oficina, anota la referencia exacta y repón siempre la misma. En el catálogo de grapas tienes todas las medidas de esta tabla en Petrus, Q-Connect y Liderpapel, en cajas de 1.000 y 5.000 unidades, para dejar la reposición resuelta con un solo pedido periódico.






