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Cómo ahorrar y reducir costes de material de oficina en la empresa

Actualizada el Revisión editorial de Ofigo

Para reducir costes de material de oficina, mide lo que consumes, fija un stock mínimo, agrupa los pedidos, compara por unidad y elige formatos que rinden más, como un cartucho de 500 páginas frente a uno de 200 o la impresión a doble cara.

Cómo ahorrar y reducir costes de material de oficina en la empresa

Para ahorrar y reducir costes de material de oficina, mide lo que consumes, pide menos veces y por caja, elige formatos que rinden más, como un cartucho de 500 páginas frente a uno de 200, e imprime a doble cara. Ninguna de estas medidas obliga a comprar peor material.

Ejemplos en Ofigo de formatos que rinden más:

En resumen:

  • Medir: revisa las compras de los últimos 12 meses y separa lo que más se repite.
  • Pedir menos veces: un pedido planificado por mes o por trimestre sustituye a los pedidos sueltos.
  • Comparar por unidad: precio entre unidades, hojas o páginas, no precio por paquete.
  • Rendimiento: un LC421XL da hasta 500 páginas, y el LC421, hasta 200.
  • Papel: a doble cara, 100 páginas caben en 50 hojas.

¿Cómo se reducen los costes de material de oficina?

Con cinco medidas que no cambian la forma de trabajar: saber qué se consume, fijar un stock mínimo, agrupar los pedidos, comparar por unidad y elegir formatos que rinden más. La tabla resume qué haces en cada una.

MedidaQué hacesEjemplo
Medir el consumoRevisas las facturas de 12 mesesLista de los 10 artículos que más se repiten
Stock mínimoPides cuando bajas de una cantidad fijaConsumo de 2 semanas más 1 de margen
Agrupar pedidosUn pedido al mes o al trimestre4 pedidos al año en lugar de pedidos sueltos
Comparar por unidadDivides el precio entre unidades o páginasCartucho de 200 páginas frente a uno de 500
Formatos que rinden másCartuchos XL, recambios, doble cara100 páginas a doble cara en 50 hojas

Ninguna exige un programa de gestión: basta una hoja de cálculo compartida y una persona que se ocupe de los pedidos. Y la primera, contar el almacén antes de comprar, no cuesta nada.

¿Por dónde empezar a ahorrar en material de oficina?

Por las facturas de los últimos 12 meses. Ordena lo que compraste por importe y por número de veces, y quédate con los artículos que más se repiten: ahí es donde cualquier mejora se nota en todo el año.

En una oficina suelen salir papel, cartuchos o tóner, bolígrafos, notas adhesivas, cuadernos, carpetas y sobres. Apunta para cada uno cuánto compraste, cada cuánto y en qué formato: paquete suelto, caja o pack.

Si los cuadernos están entre esos consumibles, la guía para elegir cuadernos profesionales para oficina ayuda a fijar un modelo por uso y explica de cuántos en cuántos se pide cada uno.

Para saber si tu gasto es alto o bajo para tu tamaño, la guía de cuánto gasta una empresa en material de oficina explica cómo calcularlo por persona y por partida.

Después cuenta lo que hay en el almacén y en los cajones. Pueden aparecer paquetes de folios repartidos por varios despachos, grapas de una grapadora que ya no existe o cartuchos de una impresora que se cambió: lo que sirva se gasta antes de volver a pedir.

¿Cuánto material tener en el almacén?

El consumo de las semanas que tarda en llegar un pedido, más un margen. A esa cantidad se le llama stock mínimo o punto de pedido: cuando un artículo baja de ella, se pide; mientras no baja, no se compra.

Un ejemplo con números redondos: si la oficina gasta 3 paquetes de folios por semana, el pedido tarda una semana y quieres una semana de margen, el punto de pedido son 6 paquetes. Cuando queden 6, se pide; si quedan 10, se espera.

  • Artículos de consumo diario: papel, bolígrafos y notas adhesivas, con su stock mínimo apuntado.
  • Artículos de uso ocasional: archivadores, sobres grandes o etiquetas, sin reserva fija: se piden con el pedido del mes.
  • Artículos en prueba: un modelo que el equipo aún no conoce se pide en poca cantidad hasta saber si funciona.

Un solo almacén, con una persona que entrega el material y lo apunta, evita que cada despacho acumule su propia reserva y deja ver qué se gasta de verdad.

¿Cada cuánto hacer los pedidos de material?

Con un calendario fijo: una vez al mes o una vez al trimestre, depende del espacio que tengas para guardar. Un pedido planificado sustituye a los pedidos sueltos de última hora, que se hacen deprisa y sin comparar.

Fija una fecha y pide a cada departamento que mande lo que necesita antes de ella. El responsable junta las peticiones, revisa el stock mínimo y hace un solo pedido. Si algo falta entre dos pedidos, se apunta para el siguiente, salvo que sea imprescindible.

Si tu oficina es una asesoría fiscal, la guía del material de oficina para una asesoría fiscal indica qué reponer antes de cada trimestre de declaraciones.

Para un consumo fijo y repetido, pedir presupuesto también ayuda: desde la página de material de oficina al por mayor puedes pedir uno a medida en Ofigo.

¿Compensa comprar el material de oficina por cajas?

Compensa en lo que gastas de forma continua y no se estropea, como papel, sobres o notas adhesivas, si tienes dónde guardarlo. En lo que estás probando o en lo que cambias a menudo, no: una caja que no se usa es dinero parado.

Fíjate también en cómo se vende cada artículo. En Ofigo, algunos se piden por unidades y otros en múltiplos, por ejemplo de 6, 10 o 12 en 12; lo ves en cada producto antes de añadirlo al carrito.

Q-Connect, por ejemplo, da en su página de blocs de notas adhesivas una unidad mínima de venta de 12 para sus blocs de 100 hojas de 76 × 76, 102 × 76 y 127 × 76 mm. En Ofigo, esos blocs se piden de 12 en 12.

Lo mismo pasa con los sobres: los kraft Liderpapel C5 de 162 × 229 mm vienen en caja de 250. Todos los formatos están en la sección de sobres.

Las notas adhesivas, en blocs sueltos, en packs y en varias medidas, las tienes en notas adhesivas.

¿Cómo comparar precios entre formatos?

Dividiendo el precio entre lo que te da cada formato: unidades, hojas o páginas. Un paquete grande puede parecer caro y salir mejor por unidad, o al revés; solo la división lo dice.

  • Bolígrafos, sobres o blocs: precio entre el número de unidades del paquete.
  • Papel: precio entre el número de hojas; en papel de distinto gramaje, compara también el uso que le vas a dar.
  • Cartuchos y tóner: precio entre las páginas que da el fabricante para ese cartucho.
  • Productos con pedido mínimo: multiplica el precio por la cantidad mínima para saber cuánto pagas de verdad en cada pedido.

Haz la cuenta con los precios del día en Ofigo, sin IVA o con IVA, pero igual en los dos formatos. Una tabla con el artículo, el formato, el precio y el precio por unidad basta para decidir.

¿Merece la pena el cartucho XL?

Depende del precio de cada uno, pero el XL da más páginas por cartucho. Brother, por ejemplo, da para su LC421BK negro «hasta 200 páginas» y para el LC421XLBK, «hasta 500 páginas», medidas con la norma ISO/IEC 24711.

Los datos salen de la página de consumibles de la Brother DCP-J1050DW, que lista los dos cartuchos. 500 entre 200 son 2,5: el XL da dos veces y media las páginas del normal.

Para decidir, compara el precio de un XL con el de dos cartuchos y medio normales, o divide cada precio entre sus páginas. Si imprimes muy poco, piensa también en cuánto tiempo pasará el cartucho en la impresora.

Los cartuchos originales de cada marca están en cartuchos de tinta originales.

¿Recambios o bolígrafos nuevos?

En los bolígrafos que se usan a diario, un modelo con recambio evita tirar el cuerpo cada vez que se acaba la tinta. El BIC Cristal Renew, por ejemplo, tiene cuerpo de aluminio y viene con 2 recambios en caja de cartón.

Para que funcione, decide un modelo de bolígrafo para la oficina y pide sus recambios junto con el resto del material. Si cada persona usa un modelo distinto, los recambios se acumulan sin uso.

Qué bolígrafo elegir para la oficina, por punta, tinta y uso, lo explica la guía de bolígrafos y rotuladores profesionales para oficina.

Los bolígrafos, sueltos y en cajas, están en la sección de bolígrafos.

¿Cómo gastar menos papel en la oficina?

Imprimiendo menos hojas: a doble cara, 100 páginas ocupan 50 hojas, la mitad. Configura las impresoras a doble cara por defecto y deja la impresión a una cara para los documentos que lo necesiten.

  • Doble cara por defecto: un paquete de 500 hojas da para 1.000 páginas.
  • Vista previa antes de imprimir: evita hojas con una sola línea o con márgenes mal puestos.
  • Borradores en pantalla: revisa en el ordenador y imprime solo la versión final.
  • Folios impresos por una cara: como papel de notas o de borrador, si no llevan datos personales.

El gramaje también cuenta: para elegir entre papel de 80 g y de 90 g para cada uso, consulta la comparativa de papel A4 de 80 g frente a 90 g.

¿Qué material de oficina se puede reutilizar?

Más del que parece: carpetas, archivadores, sobres de correo interno, separadores y carteles. Antes de tirar algo, pregúntate si otro departamento puede usarlo; un punto de recogida junto al almacén lo hace fácil.

  • Carpetas y archivadores vacíos: vuelven al almacén con una etiqueta nueva.
  • Sobres recibidos: sirven para el correo interno.
  • Carteles y avisos que se usan a menudo: plastificados, se vuelven a colgar en lugar de reimprimirlos.

Cómo plastificar un cartel paso a paso, con la temperatura y el grosor de la funda, lo tienes en la guía de la plastificadora de oficina.

¿En qué no conviene recortar?

En lo que hace perder tiempo cuando falla o falta. Si a alguien le falta material básico, lo compra por su cuenta o espera, y ese coste no aparece en la factura del proveedor, pero existe.

Tampoco ahorra cambiar de modelo en cada pedido para buscar el precio del día: el equipo se acostumbra a un bolígrafo, a un formato de nota o a un tipo de carpeta, y los cambios generan sobrantes que nadie usa.

Elegir un proveedor con el que puedas repetir pedido sin buscar cada artículo ayuda a mantener los modelos; la guía para elegir proveedor de material de oficina explica qué mirar.

¿Cómo implicar al equipo en el ahorro?

Con pocas normas, claras y explicadas una vez. Las que funcionan son sencillas de cumplir: no exigen pedir permiso ni rellenar formularios, solo cambiar un hábito.

  1. Imprimir a doble cara salvo que el documento lo impida.
  2. Pedir el material al almacén, no guardar reservas personales.
  3. Pedir un recambio solo cuando se acabe el anterior.
  4. Avisar al responsable cuando un artículo baje de su stock mínimo.
  5. Devolver al almacén lo que no se usa.

Compartir los datos ayuda más que las prohibiciones: enseña al equipo cuánto se gastó en el trimestre y cuánto en el mismo trimestre del año anterior.

Si estás montando el material de una oficina desde cero, la guía de material de oficina para empresas repasa qué comprar por grupos, de la escritura al tóner.

¿Cómo empezar a ahorrar en un mes?

Con una medida por semana, sin cambiar todo a la vez. Al final del mes tendrás el consumo medido, el almacén ordenado, la primera compra agrupada y las impresoras configuradas.

SemanaQué hacesResultado
1Revisar las facturas de 12 meses y contar el almacénLista de consumibles y existencias
2Fijar el stock mínimo de los 10 artículos que más se repitenPuntos de pedido apuntados
3Configurar las impresoras a doble caraHasta la mitad de hojas por documento
4Hacer un pedido agrupado, comparado por unidadPrimer pedido del calendario

Repite la revisión cada trimestre: compara el gasto con el del mismo periodo del año anterior y ajusta los mínimos de los artículos que sobran o faltan. Para un suministro de empresa con varias entregas, desde la página de papelería para empresas de Ofigo puedes pedir presupuesto.

Preguntas frecuentes

¿Cómo reducir los costes de material de oficina en una empresa?

Con cinco medidas: revisar las compras de los últimos 12 meses, fijar un stock mínimo para los artículos que más se repiten, agrupar los pedidos en un calendario mensual o trimestral, comparar precios por unidad, hoja o página, y elegir formatos que rinden más, como los cartuchos XL, los bolígrafos con recambio o la impresión a doble cara.

¿Qué es el stock mínimo de material de oficina?

Es la cantidad de un artículo por debajo de la cual se hace el pedido. Se calcula con el consumo de las semanas que tarda en llegar el pedido más un margen. Si la oficina gasta 3 paquetes de folios por semana, el pedido tarda una semana y quieres una semana de margen, el punto de pedido son 6 paquetes.

¿Compensa comprar material de oficina por cajas?

En lo que gastas de forma continua y no se estropea, como papel, sobres o notas adhesivas, sí, si tienes sitio para guardarlo. En lo que estás probando, no. Mira también cómo se vende: en Ofigo, los blocs de notas Q-Connect de 100 hojas se piden de 12 en 12, que es la unidad mínima de venta que da Q-Connect para ellos.

¿Merece la pena un cartucho de tinta XL?

Depende del precio, pero da más páginas por cartucho. Brother da hasta 200 páginas para su LC421BK negro y hasta 500 para el LC421XLBK, medidas con la norma ISO/IEC 24711: dos veces y media más. Para decidir, divide el precio de cada cartucho entre sus páginas, o compara un XL con dos cartuchos y medio normales.

¿Cómo se gasta menos papel en la oficina?

Imprimiendo a doble cara por defecto, con lo que 100 páginas ocupan 50 hojas y un paquete de 500 hojas da para 1.000 páginas. Ayudan también la vista previa antes de imprimir, revisar los borradores en pantalla y usar como papel de notas los folios impresos por una cara que no lleven datos personales.

¿Cada cuánto conviene hacer pedidos de material de oficina?

Lo práctico es un calendario fijo, con un pedido mensual o trimestral en función del sitio que tengas para guardar. Cada departamento manda lo que necesita antes de una fecha, el responsable revisa el stock mínimo y hace un solo pedido. Lo que falte entre dos pedidos se apunta para el siguiente, salvo que sea imprescindible.

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